En esta clase veremos los dos métodos más utilizados para hacer
una HHP. Independientemente del sistema que se use (sustrato sólido o raíz
flotante) si la especie que se desea sembrar es de trasplante, el almácigo
tendrá siempre el mismo manejo que se vio en la clase anterior.
Sistema de sustrato sólido
El sistema de sustrato sólido es eficiente para cultivar más de
treinta especies de hortalizas y otras plantas de porte bajo y rápido
crecimiento. Ha sido el más aceptado por la mayoría de las personas que en
la actualidad trabajan en HHP, pues es menos exigente en cuidados que el
segundo denominado de raíz flotante, que permite sembrar menos variedad
de hortalizas.
Para sembrar directamente o trasplantar en sustratos sólidos se
comienza ubicando el contenedor en el lugar apropiado, dándole la
pendiente necesaria (clase 1); luego se llena con el sustrato previamente
mezclado y humedecido hasta dos (2) centímetros antes del borde superior
de la altura de la cama. El llenado de la cama debe iniciarse justamente en
el lado donde se colocó el drenaje, con el fin de anclarlo para que no se
mueva, lo cual podría ocasionar la salida del tubo de drenaje del plástico.
Se retiran los elementos extraños y partículas de tamaño superior al
recomendado. Se riega suavemente para asegurar un buen contenido de
humedad y se marcan los sitios donde se trasplantarán las plantas obtenidas
del almácigo después del endurecimiento. Las mismas deberán ser regadas
abundantemente en el almácigo una hora antes de arrancarlas e iniciar la
labor de siembra en el sitio definitivo.
Es importante recordar que los sustratos no se deben colocar secos
en ningún tipo de contenedor y menos en las mangas verticales; siempre
deben mezclarse y humedecerse previamente. Lo anterior es debido a que
resulta más difícil conseguir una adecuada distribución de la humedad; los
continuos movimientos que se necesitarían para lograr la adecuada
distribución del agua implicarían un alto riesgo de romper el plástico o de
remover el tubo del drenaje.
En los sitios donde se han marcado las posiciones de las plantas se
abren hoyos amplios y profundos (tanto como lo permita la profundidad del
sustrato) teniendo la precaución de no romper el plástico. En cada hoyo se
coloca la raíz de una planta, teniendo en cuenta que la misma no debe
quedar torcida y que el cuello, que es la zona de unión entre la raíz y el
tallo, debe quedar un centímetro por debajo de la superficie del sustrato. A
medida que se va echando sustrato alrededor de la raíz, se va apisonando
suavemente para que no queden bolsas de aire en contacto con la raíz. El Anexo V informa sobre las distancias de trasplante.
Se riega nuevamente y, si es posible, se coloca alguna protección
contra el sol durante losprimeros tres días para que la planta no sufra
deshidratación. Los trasplantes deben hacerse siempre en las últimas horas
de la tarde en los períodos calurosos; en los períodos frescos pueden
hacerse a cualquier hora.
Si la siembra se hace en forma directa, las semillas se ubican a las
distancias y profundidades recomendadas según las especies. Estas
aparecen en el Anexo V. Después de la siembra se riega el sustrato y se
cubre de la misma forma que se indicó para los germinadores, debiendo
estar atentos para quitar la cobertura el primer día en que se observa la
aparición de las plantitas.
En cualquiera de los dos casos (siembra por trasplante o siembra
directa) diariamente se debe aplicar riego con solución nutritiva, tan pronto
como aparezcan las raíces dentro del sustrato. Detalles de esta solución
nutritiva, su composición, hora y frecuencias de aplicación, los veremos en
la próxima clase.
A medida que se aplican los riegos y que transcurre el tiempo se
van formando costras sobre la superficie del sustrato, que impiden que el
aire penetre normalmente en sus espacios porosos, limitándose así la toma
de agua y alimentos. Para evitar estas costras se escarda muy
superficialmente dos o tres veces por semana entre los surcos de las plantas,
teniendo el cuidado de no hacer daño a las raíces.
Parte del sustrato que se va soltando durante la escardada se puede
arrimar a la base de las plantas para mejorar su anclaje y desarrollo
radicular. Esta labor es el aporque y, a manera de ilustración, resulta
fundamental comenzarla en el cultivo de rabanitos rojos a partir de los
primeros ocho días después de la germinación, para que el tallito rojo no
permanezca al descubierto, dado que allí es donde se producirá el
engrosamiento que conducirá en 28 o 30 días a la raíz bien formada de un
fresco rabanito.El sistema de sustrato también se emplea en las mangas verticales,
mangas horizontales, canales plásticos sobre el piso, siembras en
neumáticos o llantas viajas, y en otro tipo de contenedores.
Sistema de raíz flotante
El sistema de cultivo de raíz flotante ha sidoencontrado eficiente
para el cultivo de albahaca, apio y varios tipos de lechuga, con excelentes
resultados, ahorro de tiempo y altas producciones. A pesar de su mayor
complejidad, es muy apto para las huertas hidropónicas populares.
El método utiliza un medio líquido que contiene agua y sales
nutritivas. Este sistema ha sido denominado por quienes lo practican
"cultivo de raíz flotante", ya que las raíces flotan dentro de la solución
nutritiva, pero las plantas están sostenidas sobre una lámina de "Plumavit"
1, que se sostiene sobre la superficie del líquido.
Este sistema ha sido muy eficiente en el cultivo de albahaca, apio y
lechugas. Otras especies no han tenido un comportamiento uniforme en él,
ya que es muy exigente en un cuidadoso manejo, especialmente de la
aireación, que en el caso de HHP se hace manualmente. Dado que la
mayoría de las familias a las que se ha destinado esta propuesta no disponen
de medios económicos ni de conocimientos técnicos suficientes para hacer
instalaciones que permitan el reciclaje y aireación automática de la solución
nutritiva, se propone, como se explicará más adelante, la aireación manual
varias veces al día.
1 El material que aquí hemos llamado "Plumavit" o “Aislapol”, en otros países se
conoce con el
nombre de "Icopor", "Anime", "Estereofón", “Termopor”, etc. Técnicamente es un poliestireno
expandido.
Como ejemplo estudiaremos el sistema de raíz flotante aplicado a
una siembra de lechuga; en este sistema, el contenedor es igual al que se
utiliza para los sustratos sólidos; la única diferencia consiste en que no es
necesario conectar el drenaje del contenedor:
Se debe cortar una lámina de "Plumavit" de 2 ½ centímetros (una
pulgada) de espesor, con un largo y ancho dos centímetros menor que el
largo y ancho del contenedor. Marcamos las distancias a las que vamos a
colocar las plantas, señalando con puntos gruesos el lugar donde irá cada
planta. En el caso de las lechugas se utilizan láminas con dos distancias
diferentes (densidad de plantación):
- 9 por 9 centímetros entre cada una, con disposición en forma de
triángulo
(caben más plantas por metro cuadrado que si las marcáramos en forma
de cuadro). Estas distancias se utilizan para la etapa que se denomina
post-almácigo, que tiene una duración aproximada de 15 a 20 días.
- 17 por 17 centímetros entre plantas. Estas son las distancias que se
utilizan para el cultivo definitivo, que dura entre 25 y 35 días
dependiendo de la temperatura, la luminosidad y la variedad de lechuga
cultivada.
Para no tener que estar calculando y midiendo cada vez que
deseamos hacer una nueva lámina para cultivo, se puede hacer una plantilla
guía en papel o cartón, que se guarda para utilizarla cuando sea necesario
perforar una nueva lámina.
Para perforar los hoyos en la lámina se aplica en cada punto
señalado un pedazo de tubo redondo o cuadrado de una pulgada (dos y
medio centímetros) de diámetro y 20 cm de largo, previamente calentado en
uno de sus extremos (ver video), el cual sacará un bocado del material
dejando un orificio casi perfecto. Esto nos permitirá tener 126 hoyos por
metro cuadrado en la distancia de 9 x 9 y 31 hoyos en la de 17 x 17. La
lámina perforada se coloca dentro del contenedor y debe quedar con la
posibilidad de un pequeño movimiento (no excesivo para que no penetre
luz al líquido, que ocasionaría el crecimiento de algas y una mayor
evaporación de agua dentro del contenedor).
Cortamos una pieza de esponja plástica, que debe tener 2 ½
centímetros de espesor, en cubitos de 3 x 3 centímetros de largo y de ancho,
previamente marcados formando una cuadrícula (ver video). Los cubitos se
cortan con un cuchillo bien afilado, sin hacer mucha presión sobre la
esponja para que no se deformen los cubitos. En cada uno se hace un corte
vertical atravesando de arriba a abajo la esponja. En ese corte es donde se
trasplantará la planta que viene del almácigo. Se humedecen los cubitos
previamente con solución nutritiva.
Al momento del trasplante (ver Diagrama 5), procedemos a sacar
las plantitas desde los almácigos y a lavarles la raíz para que no les quede
nada de sustrato (sin tocarla ni maltratarla) e inmediatamente la colocamos
en el corte que se hizo sobre el cubito de esponja, dejando el cuello de la
planta exactamente un centímetro por debajo de la superficie del cubito.
Después introducimos con mucho cuidado los cubitos con las plantas en
cada uno de los hoyos abiertos en la plancha de "Plumavit", extremando los
cuidados para que la raíz quede vertical y sumergida en el líquido.
Cuando se han llenado todos los hoyos de la lámina, ésta se levanta
para verificar que ninguna raíz haya quedado aprisionada entre la lámina y
la esponja. Todas deben quedar derechas y sumergidas en el líquido. A
continuación se coloca la solución nutritiva en la concentración que
corresponde, como veremos en la próxima clase.
En esta etapa, que se denomina de post- lmácigo, las plantas
permanecen entre dos y tres semanas según el clima y la variedad. A las dos
o tres semanas han alcanzado entre doce y quince centímetros de altura;
entonces se procede a trasplantarlas a otra lámina de "Plumavit" en la que
se han hecho perforaciones a una distancia de 17 centímetros. Las plantas
de la primera lámina se pasan con la misma esponjita a los otros
contenedores. Cuando se ha terminado el segundo trasplante, también se
coloca solución nutritiva en la concentración y forma que se indicará en la
próxima clase.
En las planchas o "bolsas" con perforaciones a mayor distancia, las
plantas crecerán hasta que alcancen el tamaño final adecuado para el
consumo. Esto ocurrirá entre cinco o seis semanas después del último
trasplante y por eso a estas láminas se las denomina láminas de cultivo definitivo.
Tanto en el sistema de sustrato sólido como en el de raíz flotante,
es preciso conocer los tiempos necesarios entre siembra y germinación,
germinación y trasplante, y trasplante y cosecha (Anexo VII). Esta información es útil en la planificación del manejo de las HHP.
Aireación
En el sistema de cultivo a raíz flotante es indispensable batir con
las manos al menos dos veces por día la solución nutritiva, con el fin de
redistribuir los elementos nutritivos por todo el líquido y oxigenar la
solución. Sin ello, las raíces empiezan a oscurecerse y a limitar la absorción
de alimentos y agua. Cuando no se agita la solución nutritiva con la debida
frecuencia, también se empiezan a formar algas que le dan mal aspecto al
cultivo y alteran su desarrollo, porque ellas compiten por los nutrientes
destinados a las plantas.
Al realizar la aireación se deben levantar lentamente las láminas
evitando romperlas, pues éstas deben durar 10 post-trasplantes o cinco
cultivos definitivos. Si no se obtiene esta duración, los costos de producción
aumentarán considerablemente, puesto que este es el tiempo de
amortización de los materiales.
La aireación se puede hacer levantando y bajando sucesivamente la
lámina con las plantas durante 15 segundos; se puede hacer, asimismo,
levantando y sosteniendo la lámina y metiendo la mano para agitar y formar
burbujas.
Cuando los contenedores tienen dimensiones superiores a un
metro, se recomienda partir las láminas en dimensiones apropiadas, dado
que las láminas soportan mucho peso (especialmente al final del cultivo
cuando cada planta puede pesar más de 280 gramos) y existe mayor riesgo
de que se rompan.
Otras labores de manejo
En los dos métodos, tanto en el de sustrato sólido como en el de
raíz flotante, es importante tener cuidado constante con la presencia de
plagas, que pueden afectar la cantidad y la calidad de las cosechas (ver
clase 7). También debemos evitar que los cultivos reciban exceso de sol o
bajas temperaturas, especialmente heladas.
Contra los excesos de sol podemos sombrear los cultivos con una
malla oscura para reducir la radiación solar. En algunos países se la llama
"polisombra" y en otros "malla Raschel". Comercialmente existen distintas
mallas para filtrar diferentes porcentajes de luz, de manera que podemos
escoger la que más se ajuste a nuestras condiciones de clima.
Para los excesos de frío se recomienda cubrir los cultivos más
susceptibles a este fenómeno con plásticos trasparentes, preferentemente de
uso agrícola, durante los días u horas en que haya más riesgo de que
ocurran bajas temperaturas. Conocer las distancias de siembra directa (Anexo VIII) o de
trasplante (Anexo IX) recomendadas para las distintas especies, permitirá
una buena planificación del espacio de las HHP. La planificación de la
época de siembra es esencial. A modo de ejemplo, para las condiciones de
Chile se da información sobre las épocas más adecuadas para las especies
de siembra directa y de trasplante en los Anexos X y XI, respectivamente.
Las HHP pueden permitir producir, además de hortalizas, plantas
aromáticas y medicinales. Las distancias de siembra y el lapso de tiempo
entre instalación del cultivo y la primera recolección para este tipo de
plantas son informados en el Anexo XII.
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