Métodos de Producción
Los métodos de producción de FVH cubren un
amplio espectro de posibilidades y oportunidades. Existen casos muy simples en
que la producción se realiza en franjas de semillas pre-germinadas colocadas
directamente sobre plásticos de 1 m de ancho colocadas en el piso y cubiertas,
dependiendo de las condiciones del clima, con túneles de plástico; invernaderos
en los cuales se han establecido bandejas en pisos múltiples obteniéndose varios
pisos de plantación por metro cuadrado; galpones agrícolas (por ejemplo:
criaderos de pollos abandonados); hasta métodos sofisticados conocido como:
“Fábricas de forraje” donde, en estructuras “container” cerradas, totalmente
automatizadas y climatizadas, el FVH se produce a partir del trabajo de un
operario que sólo se remite a sembrar y cosechar mientras que todos los demás
procesos y controles son realizados en forma automática.
El cultivo puede estar instalado en
bandejas de plástico provenientes del corte longitudinal de envases
descartables; estantes viejos de muebles a los cuales se les forra con plástico;
bandejas de fibra de vidrio, de madera pintada o forrada de pástico las
cuales a veces son hechas especialmente para esto; en cajones de desecho
provenientes de barcos y/o plantas procesadoras de pescado, a los que se les
reduce la altura por ser demasiado altos, o en los más sofisticados sistemas
automatizados por computadora que se conocen en el presente.
Sin embargo, en cualquiera de las
circunstancias anteriores, el proceso a seguir para una buena producción de FVH,
debe considerar los siguientes elementos y etapas:
- Selección de las
especies de granos utilizados en FVH. Esencialmente se utilizan granos de: cebada, avena,
maíz, trigo y sorgo. La elección del grano a utilizar depende de la
disponibilidad local y/o del precio a que se logren adquirir. La producción de
FVH utilizando semillas de alfalfa no es tan eficiente como con los granos de
gramíneas debido a que su manejo es muy delicado y los volúmenes de producción
obtenidos son similares a la producción convencional de forraje.
- Selección de la
Semilla: En términos ideales, se debería usar semilla de
buena calidad, de origen conocido, adaptadas a las condiciones locales,
disponibles y de probada germinación y rendimiento. Sin embargo, por una razón
de eficiencia y costos, el productor puede igualmente producir FVH con
simiente de menor calidad pero manteniendo un porcentaje de germinación
adecuado. Si los costos son adecuados, se deben utilizar las semillas de los
cultivos de grano que se producen a nivel local. Es muy conveniente también que
las semillas elegidas para nuestra producción de forraje, se encuentren libres
de piedras, paja, tierra, semillas partidas las que son luego fuente de
contaminación, semillas de otras plantas y fundamentalmente saber que no hayan
sido tratadas con curasemillas, agentes pre emergentes o algún otro pesticida
tóxico.
-
Lavado de la semilla: Las semillas deben lavarse y desinfectarse con una
solución de hipoclorito de sodio al 1% ( “solución de lejía”, preparada
diluyendo 10 ml de hipoclorito de sodio por cada litro de agua). El lavado tiene
por objeto eliminar hongos y bacterias contaminantes, liberarlas de residuos y
dejarlas bien limpias (Rodríguez, Chang, Hoyos, 2000). El desinfectado con el
hipoclorito elimina prácticamente los ataques de microorganismos patógenos al
cultivo de FVH. El tiempo que dejamos las semillas en la solución de hipoclorito
o “lejía”, no debe ser menor a 30 segundos ni exceder de los tres minutos. El
dejar las semillas mucho más tiempo puede perjudicar la viabilidad de las mismas
causando importantes pérdidas de tiempo y dinero. Finalizado el lavado
procedemos a un enjuague riguroso de las semillas con agua limpia.
-
Remojo y germinación de las semillas. Esta etapa consiste en colocar las
semillas dentro de una bolsa de tela y sumergirlas completamente en agua limpia
por un período no mayor a las 24 horas para lograr una completa imbibición. Este
tiempo lo dividiremos a su vez en 2 períodos de 12 horas cada uno. A las 12
horas de estar las semillas sumergidas procedemos a sacarlas y orearlas
(escurrirlas ) durante 1hora. Acto seguido las sumergimos nuevamente por 12 horas para finalmente
realizarles el último oreado. Mediante este fácil proceso estamos induciendo la
rápida germinación de la semilla a través del estímulo que estamos efectuando a
su embrión. Esta pre germinación nos asegura un crecimiento inicial vigoroso del
FVH, dado que sobre las bandejas de cultivo estaremos utilizando semillas que ya
han brotado y por lo tanto su posterior etapa de crecimiento estará más
estimulada. El cambiar el agua cada 12 horas facilita y ayuda a una mejor
oxigenación de las semillas.
Trabajos
anteriores citados por Hidalgo (1985), establecen que terminado el proceso de
imbibición, aumenta rápidamente la intensidad respiratoria y con ello las
necesidades de oxígeno. Este fenómeno bioquímico es lo que nos estaría
explicando por qué se acelera el crecimiento de la semilla cuando la dejamos en
remojo por un periodo no superior a las 24 horas. Varias experiencias han
demostrado que períodos de imbibición más prolongados no resultan efectivos. en
cuanto al aumento de la producción final de FVH, debemos recordar que la etapa
de remojo o pre germinación debe ser realizada con las semillas colocadas dentro
de bolsas de arpillera o plastillera, las cuales sumergimos en bidones o
recipientes de material plástico no debiéndose usar recipientes metálicos dado
que pueden liberar residuos u óxidos que son tóxicos para las semillas en
germinación. Es importante utilizar suficiente cantidad de agua para cubrir
completamente las semillas y a razón de un mínimo de 0,8 a 1 litro de agua por
cada kilo de semilla.
- Dosis de Siembra. Las
dosis óptimas de semillas a sembrar por metro cuadrado oscilan entre 2,2 kilos a
3,4 kilos considerando que la disposición de las semillas o "siembra" no debe
superar los 1,5 cm de altura en la bandeja.
- Siembra en las Bandejas e Inicio de los Riegos.
Realizados los pasos previos, se procederá a la siembra definitiva de las
semillas en las bandejas de producción. Para ello se distribuirá una delgada
capa de semillas pre- germinadas, la cual no deberá sobrepasar los 1,5 cm de
altura o espesor. Luego de la siembra se coloca por encima de las semillas una
capa de papel (diario, revistas) el cual también se moja. Posteriormente tapamos
todo con un plástico negro recordando que las semillas deben estar en semi
oscuridad en el lapso de tiempo que transcurre desde la siembra hasta su
germinación o brotación. Mediante esta técnica le estamos proporcionando a las
semillas condiciones de alta humedad y una óptima temperatura para favorecer la
completa germinación y crecimiento inicial. Recordemos que el FVH es una biomasa
que se consumirá dentro de un período muy reducido de tiempo. Una vez detectada
la brotación completa de las semillas retiramos el plástico negro y el papel.
- Riego de las bandejas. El riego de las bandejas de
crecimiento del FVH debe realizarse sólo a través de microaspersores,
nebulizadores y hasta con una sencilla pulverizadora o "mochila" de mano. El
riego por inundación no es recomendado dado que causa generalmente excesos de
agua que estimulan la asfixia radicular, ataque de hongos y pudriciones que
pueden causar inclusive la pérdida total del cultivo. Al comienzo (primeros 4
días) no deben aplicarse más de 0,5 litros de agua por metro cuadrado por día
hasta llegar a un promedio de 0,9 a 1,5 litros por metro cuadrado. El volumen de
agua de riego está de acuerdo a los requerimientos del cultivo y a las condiciones ambientales internas del recinto
de producción de FVH. Un indicador práctico que se debe tener en cuenta es no
aplicar riego cuando las hojas del cultivo se encuentran levemente húmedas al
igual que su respectiva masa radicular (Sánchez, 1997) .
Recomendar una
dosis exacta de agua de riego según cada especie de FVH resulta muy difícil,
dado que dependerá del tipo de infraestructura de producción disponible. Es
importante recordar que las cantidades de agua de riego deben ser divididas en
varias aplicaciones por día. Lo usual es entregarle el volumen diario dividido
en 6 o 9 veces en el transcurso del día, teniendo éste una duración no mayor a 2
minutos. El agua a usar debe estar convenientemente oxigenada y por lo tanto los
mejores resultados se obtienen con la pulverización o aspersión sobre el cultivo
o en el caso de usar riego por goteo, poseer un sistema de burbujeo en el
estanque que cumpla con la función de oxigenación del agua. En los sistemas
hidropónicos con control automático, el riego se realiza mediante aspersiones
muy reducidas por 10 minutos, cada 6 horas (Less (1983) citado por Hidalgo
(1985).
-
Riego con Solución Nutritiva. Apenas aparecidas las
primeras hojas, entre el 4° y 5° día, se comienza el riego con una solución
nutritiva. Recordemos brevemente que el Manual FAO “La Huerta Hidropónica
Popular” (Marulanda e Izquierdo, 1993), indica que la solución nutritiva allí
expuesta se puede utilizar para la producción de FVH a una concentración de “¼
full”, es decir, por cada litro de agua usamos 1,25 cc de solución concentrada
“A” y 0,5 cc de solución concentrada “B”.
Finalmente no debemos olvidar que cuando
llegamos a los días finales de crecimiento del FVH (días 12 o 13) el riego se
realizará exclusivamente con agua para eliminar todo rastro de sales minerales
que pudieran haber quedado sobre las hojas y/o raíces. Es decir, si estábamos
aplicando 1 litro de solución nutritiva por metro cuadrado y por día, el día 12
y 13 aplicaremos 2 litros por metro cuadrado y por día. Este es un detalle
importante de recordar como condición de manejo al planificar nuestras cosechas.
En el capítulo correspondiente a “Soluciones Nutritivas”, se explicarán otras
alternativas válidas de nutrición vegetal para el FVH.
- Cosecha y rendimientos: En términos generales, entre
los días 12 a 14, se realiza la cosecha del FVH. Sin embargo si estamos
necesitados de forraje, podemos efectuar una cosecha anticipada a los 8 o 9
días. Trabajos de validación de tecnología sobre FVH realizados en Rincón de la
Bolsa, Uruguay en 1996 y 1997, han obtenido cosechas de FVH con una altura
promedio de 30 cm y una productividad de 12 a 18 kilos de FVH producidos por
cada kilo de semilla utilizada a los 15 días de instalado el cultivo y en una
situación climática favorable para el desarrollo del mismo. Asimismo, un máximo
de 22 kilos de FVH por cada kilo de semilla de cebada cervecera fueron obtenidos
a los 17 días, utilizando riegos con la solución nutritiva de FAO al 50% ( 2,5
cc de “A” y 1 cc de “B” a partir del 4° día y hasta el día 15) por productores
del mismo grupo. Sin embargo, esta alta productividad de biomasa fue obtenida a
costa de una pérdida en la calidad nutricional del FVH.
La mayor riqueza nutricional de un FVH se
alcanza entre los días 7° y 8° por lo que un mayor volumen y peso de cosecha
debe ser compatibilizado con la calidad dado que el factor tiempo pasaría a
convertirse en un elemento negativo para la eficiencia de la producción
(Ñíguez,1988). Se ha documentado que períodos de tiempo de 7 a 10 días son más
que suficientes para completar el ciclo en un cereal sembrado para forraje
hidropónico, Less (1983), Peer y Lesson (1985), Santos (1987) y Dosal (1987).
Ciclos más largos no serían convenientes debido a la disminución de materia seca
y de calidad en general del FVH resultante.
La cosecha del FVH comprende el total de
la biomasa que se encuentra en la bandeja o franja de producción. Esta biomasa
comprende a las hojas, tallos, el abundante colchón radicular, semillas sin
germinar y semillas semi germinadas.
Todo esto forma un sólo bloque
alimenticio, el cual es sumamente fácil de sacar y de entregar a los animales en
trozos, desmenuzado o picado, para favorecer una fácil ingesta y evitar rechazos
y pérdidas de forraje en el suelo. Se recomienda utilizar el FVH recién
cosechado, sin embargo, no existen problemas sanitarios de conservación por unos
cuantos días (Sánchez, 1997), salvo el asociado a un descenso de la calidad
nutricional.
Ejemplos de utilización del FVH en alimentación animal
Los usos del FVH son diversos pudiéndose utilizar como
alimento de vacas lecheras; caballos; ganado de carne; terneros; gallinas
ponedoras; pollos; cerdos; conejos y cuyes. El cuadro 4 brinda información
indicativa de las dosis en que puede ser usado el FVH en diversas especies de
animales, siendo necesaria aún mayor investigación para ajustar los consumos
diarios en función del peso vivo del animal, raza, y estado fisiológico o
reproductivo.
En el caso de conejos, ensayos de campo
realizados por grupos de productores de la localidad de Rincón de la Bolsa
(Uruguay), indicaron que los conejos en etapa de engorde aceptan sin dificultad
entre 280 y 400 gramos de FVH/día y obtenían el peso de faena a los 72 o 75 días
en forma similar a los conejos alimentados exclusivamente con ración balanceada.
Las madres en lactancia y los reproductores pueden llegar a ingerir un promedio
de 500 gramos por día lo que indica que en la especie cunícola se puede
suministrar hasta un 8 a 10 % de su peso vivo en FVH sin consecuencias
negativas.
Cuadro N° 4. Dosis de FVH recomendadas según especie animal
| Especie Animal |
Dosis de FVH kg por cada 100 kg
de Peso Vivo. |
Observaciones |
|
Vaca Lechera |
1 – 2 |
Suplementar con paja de Cebada y otras fibras. |
| Vacas Secas |
0,5 |
Suplementar con fibra de buena calidad. |
|
Vacunos de Carne |
0,5 – 2 |
Suplementar con fibra normal. |
|
Cerdos |
2 |
Crecen más rápido y se reproducen mejor. |
|
Aves |
25 kg de FVH/100 kilos de alimento seco. |
Mejoran
el factor de conversión. |
|
Caballos |
1 |
Agregar fibra y comida completa. Mejoran performance en
caballos de carrera, paso y tiro. |
| Ovejas
|
1 – 2 |
Agregar
fibra. |
|
Conejos |
0,5 – 2
(*) |
Suplementar con fibra y balanceados. |
Fuentes: Less, 1983; Pérez, 1987; Bravo, 1988; Sánchez, 1997;
Arano, 1998.
( *=conejos en engorde aceptaron hasta 180-300 g FVH/día
(10-12% del peso vivo); ingesta de las madres en lactancia= hasta 500 g
FVH/día.)
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