El manejo de la nutrición mineral es fundamental en el éxito de la
huerta hidropónica, ya que éste es el factor que permite a las plantas
su desarrollo y producción. Sin embargo, este proceso puede ser alterado por enemigos externos que buscan aprovecharse de las buenas condiciones de desarrollo en cualquiera de sus
estados, desde los almácigos hasta la cosecha, afectando con su presencia tanto
la cantidad como la calidad de los productos hortícolas.
En esta clase veremos algunos de estos agentes perturbadores
comúnmente llamados plagas y haremos algunas sugerencias para
disminuir la intensidad de sus ataques en HHP hasta niveles que
económicamente no sean importantes. Se destacarán aquellos métodos que no
incluyen el uso de insecticidas químicos.
En las condiciones en que se desarrollan los Cultivos
Hidropónicos Populares, éstos podrían ser dañinos para las personas que
los aplican o para quienes consumen los productos fumigados con ellos.
Es importante aprender a reconocer los organismos que
generalmente viven dentro de los cultivos, ya que no todos ellos son
perjudiciales para las plantas y, por el contrario, algunos son
benéficos porque se alimentan de los que sí son plagas.
La primera recomendación y en la que más se insistirá es revisar
diariamente la huerta, o parte de ella si es muy grande, durante cinco
minutos. En estas revisiones se trata de detectar la presencia de insectos
adultos (que estén buscando donde poner sus huevos), de localizar a los
huevos para destruirlos, o de encontrar los gusanitos o pulgones cuando
están en sus primeros días de desarrollo. Esta revisión debe hacerse en las
primeras horas de la mañana o en las últimas de la tarde, ya que después de
la salida del sol la temperatura se eleva y los insectos no son fácilmente
localizables, dado que se han escondido para protegerse.
La revisión diaria o cada dos días recorriendo toda la huerta
disminuirá considerablemente el número de insectos presentes, puesto que:
- la eliminación constante y gradual que vamos haciendo de sus
diferentes estados permitirá romper el ciclo vital de las plagas
- las visitas con revisión detallada de las plantas y sus hojas y brotes
más nuevos causarán a las plagas un ambiente hostil para su
permanencia, por lo que buscarán otro lugar para habitar,
alimentarse y reproducirse.
Las plagas que más se presentan en los cultivos de HHP son los
insectos de diferentes tipos. Entre éstos son muy frecuentes los gusanitos o
"cuncunas", que no son otra cosa que los hijos de las mariposas y nacen
cuatro o cinco días después de que ellas han puesto sus huevos,
generalmente por detrás de las hojas.
Otra plaga bastante común y dañina son los pulgones o áfidos, que
se presentan sobre todo en los períodos secos y calurosos, aunque también
los hay en otras épocas de clima menos benigno.
También llegan a ser importantes los daños causados por las
babosas o caracoles. Estos se presentan en abundancia en las épocas
lluviosas y frías, cuando el área de la huerta permanece húmeda por mucho
tiempo. Sólo son activos durante la noche y se esconden al amanecer, por lo
que en la mañana hay que tratar de ubicarlos en los sitios oscuros y
protegidos, cercanos a los contenedores.
En las huertas en las cuales se usa cáscara de arroz como sustrato,
ya sea solo o en mezcla, son frecuentes los daños causados por los pájaros
que llegan en búsqueda de granos de arroz o de semillas, produciendo
también daño o consumiendo a las plántulas pequeñas y a las semillas de
lechuga, rabanito, arveja u otras hortalizas que hemos sembrado.
En las huertas, además de los insectos dañinos, existen otros
insectos y animales que no causan daño, sino que se alimentan de los
huevos, larvas pequeñas y a veces hasta de los adultos de los insectos
plagas. Entre estos insectos o animales benéficos es común encontrar a las
llamadas chinitas o mariquitas, al mata piojos o Chrysopha, avispas y hasta
lagartijas, cuyo alimento son los insectos dañinos. A estos animales, en vez
de espantarlos o eliminarlos, debemos protegerlos, pues son valiosos
aliados para la eficiente realización de nuestro trabajo de HHP.
Además del constante cuidado de la huerta y de favorecer la
permanencia de los organismos benéficos, es posible aplicar otros métodos
sencillos y económicos de control que no contaminan el ambiente ni los
productos cosechados. Algunas de estas técnicas son:
- Colocar banderas de plástico de color amarillo intenso impregnadas
con aceite de trasmisión o de caja de cambios de auto. El color
amarillo atrae a muchas especies de insectos que, al posarse sobre
la lámina plástica, se quedan pegados (ver video).
- También se puede usar una "lavasa" o solución concentrada de
jabón que corrientemente se usa para lavar la ropa, la cual se aplica
con un atomizador en forma de rocío. Es muy eficiente para
controlar pulgones y larvas desnudas pequeñas.
- Colocar trampas de luz encima o dentro de un recipiente con agua
y aceite quemado durante una o dos horas cada noche.
- Usar cebos o trampas atrayentes para controlar babosas y caracoles.
- Poner espantapájaros de diferentes tipos.
Además, como complemento de estas prácticas que por sí solas
reducirán los posibles daños atribuibles a plagas, se pueden aplicar a
intervalos extractos o zumos de las siguientes plantas: Ajo, Ají, Eucalipto,
Orégano, Ortiga o Pringamosa, Paico o Epasote, Ruda, Tabaco y otras más.
Algunas de estas plantas ejercen efectos directos o urticantes sobre
ciertos insectos que tienen piel desnuda. La mayoría actúa como repelente
debido a sus fuertes olores, haciendo que los adultos no encuentren un buen
ambiente para posarse y depositar sus huevos, y las larvas que están sobre
el cultivo descienden del follaje al sustrato donde ya no harán ningún daño.
A modo de ejemplo veamos como se prepara y utiliza un extracto
de ajo:
Primero se pelan y muelen todos los dientes de ajo de tres cabezas
de tamaño mediano (aproximadamente 30 dientes) hasta formar una papilla
o masa blanda. Esta masa se vierte en un recipiente de vidrio o plástico y se
agrega agua hirviendo hasta que la masa quede cubierta. Se guarda el
recipiente bien tapado durante cinco días. Después de este tiempo ya se
puede utilizar, filtrando de tres a cuatro cucharadas soperas (30 c.c.
aproximadamente) por cada medio litro de agua. Se aplica esta solución con
un pulverizador sobre los cultivos. Es conveniente ir alternando los
diferentes extractos, que se preparan de igual manera cada semana.
El anterior procedimiento es similar para preparar cualquier otro
insecticida natural a base de las plantas ya mencionadas; solo varía un poco
la cantidad de material a utilizar.
Contra las babosas o caracoles se pueden utilizar sacos húmedos
impregnados con residuos de cerveza o levadura. Estos se colocan al
atardecer en algunos lugares de la HHP. Las babosas son atraídas por el
olor de la levadura y se ubican debajo del saco. Al día siguiente por la
mañana se levanta el saco y se eliminan las babosas en forma manual.
Como hemos visto, las huertas hidropónicas están expuestas al
ataque de agentes externos llamados plagas que pueden afectar
negativamente la producción. Sin embargo, podemos manejar y controlar
estas plagas utilizando métodos no convencionales, naturales, sencillos y
económicos, que nos permitirán tener cosechas abundantes y sanas.
En nuestra próxima y última clase discutiremos los costos y la
rentabilidad, es decir el beneficio que podemos obtener a través de nuestra
Huerta Hidropónica Popular, comparado con la inversión que hemos hecho.
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